Exponer las ideas del autor, con la finalidad de recibir retroalimentación del amable y del no tan amable público de Internet
31 diciembre 2011
Uno más
29 diciembre 2011
Sobreviviendo a mamá
-“Pues yo creo que te voy a encontrar como con dos kilos menos de tus como 30 que tienes de más”
-“¬¬…”
Y se fue. Y me dejo solito.
Así que mi papá no sufre tanto como yo. Pero esto es nada más de introducción, para lo que realmente les quiero contar. Pues como mi mamá no está, y estoy prácticamente solito en la casa, me dije “hay que hacer algo para no aburrirte” Y que se me ocurre lavar mi ropa. Además ya me hacía falta (ropa, porque aunque no estoy usando mucha, tampoco es que la lave todos los días). Además, ¿Qué tan difícil puede ser?
Así que diligentemente, hice lo que mi sacrosanta hace cada que lava la ropa: separarla, color con color, negras aparte, blancas aparte, etc. Siguiente paso, ir a la lavadora. “Mmm veamos, proceso, programa, inicio/pausa” Es como el celular o una calculadora programable (si es que todavía las usan). Listo, programa medio, fuzzy, agua fría.
Y comienza la magia. Inicia el llenado del receptáculo (donde pones la ropa), le pones el detergente, suavitel o velrosita (yo no lo encontré, así que omití este paso) y listo. En 60 minutos tendré mi ropa lista para tenderse. Llegado a este punto, no me había fijado que la lavadora hace ruiditos (bips, pero más agradables) tirurú tururu.
¡En la progenitora! ¡Ya la madrié! A ver, tiene agua, hay luz (claro pendejo, si no como hace ruiditos), uta, que tiene esta madre.
Afortunadamente, en momentos de pánico como este, entra en acción las enseñanzas de la universidad, que en mi trabajan en forma de inspiración divina, que los grandes iniciados como su servidor, conocemos también como epifanías. No sé como operen en ustedes, pero mis epifanías son harto melodramáticas, así que con voz gutural, cavernosa y grave me dijo en tono imperativo “Lee el manual”.
“El manual, ¡agüevo!”. Por eso les decía que entro mi formación académica, ingeniero que es uno, se va a lo que conoce sin conocer. Los manuales.
“Mamaaaaaa, ¿Dónde está el ma…?”
Chingao, mi sistema experto biológico no está. Pero ingeniero que es uno y conocedor de las tecnologías de la información, me dije “Internet, ¡agüevo!”.
Así que fui a hacer lo que debí haber hecho al inicio. Si sospechaba que el ruidito era una alarma porque algo está mal (según yo), lo primerio que debí hacer es apagar el aparato. Pero no lo hice, en parte porque mi epifanía es muy mandona y en parte por que, bueno no sé por qué (si lo sé pero no lo voy a escribir).
¡Esos pinches ruiditos son normales! Nada más indican que está iniciando otro proceso, es decir, primero es llenar con agua, luego pasa a lavarse, luego pasa a vaciarse, luego pasa a enjuagarse, luego pasa a centrifugarse. Y en cada proceso, hace ruiditos, supongo que para que las mamases sepan en que va su ropa.
Mami, te extraño. ¡Snif!
La realidad es relativa
El cerebro es la fuente primordial de lo bien o lo mal que nos sintamos. Por supuesto, si estas bajo un dolor crónico, como por ejemplo cáncer, la realidad tanto externa como interna, es un dolor insoportable.
Pero de lo que quiero escribir es de la pareidolia, que en términos prácticos, es la tendencia de la mente humana a encontrar formas a las cosas. En general, es la tendencia del cerebro humano a explicarse las cosas. Supongamos que te encuentras ante un animal que nunca antes has visto, tu cerebro buscará (no te das cuenta de ello) en todo su memoria a corto y largo plazo e intentará construir la imagen de ese animal desconocido, hasta ese momento, y cuando te pregunten ¿cómo era? Tus descripciones tendrán como base toda la gama de animales que conoces.
Dirás “pues las patas eran como de caballo” o “tenía garras como de tigre” o cualquier otra descripción con la que tu cerebro no tenga conflicto. Hace mucho tiempo que leí la saga de “Las enseñanzas de Don Juan” de Carlos Castaneda (si no la han leído, que pena por ustedes, se pierden de una obra única por su narrativa) y ahí se habla de la percepción no cotidiana del mundo.
Es un relato sobre un conocimiento del México antiguo, se tratan temas como la brujería o el chamanismo, pero no de forma estereotipada, es difícil de explicar. Se han escrito libros enteros solo para explicar de qué trata la saga de Don Juan (cuyo prologo al primer libro fue escrito para la versión en México por Octavio Paz). Así que mejor léanla.
Pero mi comentario es que en esa saga, al estar en lo que el autor llama “conciencia acrecentada” y pedir explicaciones a su maestro de que fue lo que vio, llegan a un punto en el cual le dice el maestro (Don Juan Matus) a Castaneda (no lo cito porque no me lo sé de memoria) que lo que él vio solo él le puede dar sentido, ya que no es posible que ambos hayan visto lo mismo porque lo que están viendo no es de este mundo.
Ayyy weeeey!!, pues sí, está muy filosófico el asunto. Huelga decir que para poder ver ese otro mundo, se apoyan de sustancia alucinógenas y una serie de procedimientos de brujería para incrementar el poder ver ese otro mundo (en realidad son una infinidad de mundos, que dependen de donde se encuentre el punto de encaje de uno). Creo que esta entrada no es para los neófitos del tema de Don Juan.
De verdad lo siento mucho, pero no me atrevo a hacerla de exegeta en este asunto, me resulta francamente difícil. Nuevamente, los remito a la obra. Solo diré que según Don Juan, un ser humano parece un huevo luminoso (cuando uno ve en conciencia acrecentada) y que hay un punto que es todavía más brillante (el punto de encaje, que cada ser humano posee), el cual tenemos fijo y es todo un reto poder moverlo. Pero una vez que lo mueves, las líneas de energía del mundo, que pasan por ese punto de encaje, hacen que veas otro mundo.
El punto de encaje resulta ser algo así como el sintonizador de la realidad. Regresando al tema de la pareidolia, se me hizo interesante comentarlo aquí porque he estado viendo videos de cosas “paranormales” en particular de las llamadas psicofonías, que se supone son la comunicación de los muertos.
Según recuerdo (me dio flojera buscar las referencias), las psicofonías surgen porque un estudioso de las aves, al grabar los cantos de las aves, y posteriormente escucharlas, se dio cuenta de que escuchaba voces. Y no, no estaba loco, las voces estaban ahí, en sus grabaciones. Aquí esta una referencia, no puede evitar buscar algo al respecto.
Ahora, años después, creo que las psicofonías son una especie de pareidolia, pero aplicada a los sonidos. Pareidolia se refiere específicamente a las figuras, y no sé si existe un término parecido pero aplicado a los sonidos. Ejemplos de esto lo pueden encontrar en… ¿han visto los videos de una canción en inglés, que si se editan en ciertas partes parece que dicen algo en español? Bueno, pues eso un mecanismo muy parecido al que se aplica a las psicofonías.
En realidad, es el cerebro quien aplica esas reglas. Partiendo de una serie de señales caóticas, el cerebro, en su tendencia al orden, busca darles sentido. Y por eso vemos borreguitos en las nubes o vírgenes en las paredes llenas de hongos o el rostro de Elvis en un pan tostado o sonidos con cierto “sentido” en grabaciones donde no hay humanos alrededor (las psicofonías). Pero una nube, es una nube, no hay vuelta de hoja. También, al respecto, cientos de avistamientos ovnis, son nubes lenticulares y no naves procedentes de otros planetas.
Hay varios eventos “paranormales” que pueden ser explicados por la pareidolia, en sus vertientes de sonido e imagen, incluso de experiencias religiosas. Nuevamente, el cerebro es quien busca el orden, el cerebro se encuentra muy estresado si lo que capta no lo puede categorizar, por lo que siempre busca darle sentido a todo aquello que procesa.
Les dejo unas ligas que estuve revisando para la creación de esta entrada.
Pareidolia según la wiki
27 diciembre 2011
Histórica ficción
Sobre esto, me parece que muchos saben que la Alemania Nazi (sí, ya sé que esto fue en la segunda guerra mundial y el libro está enfocado en cercanías de la primera) intentó establecer vínculos con México, ¿pero quien creen que lo impidió? Sí, los paladines de la justicia gringos. ¿Ahora entienden eso de “Tan lejos de Dios, tan cerca de los gringos”? México, al ser el patio trasero de los gringos, es un objetivo estratégico que siempre están monitoreando. Esto lo comento porque en el libro se maneja algo así, que Alemania sabía ya desde entonces, de la importancia estratégica que representa México.
De todas maneras no quede tan enganchado como para emocionarme con una segunda parte. De haberla, esperare a que se encuentre de oferta. O a que alguien me la preste. Aunque siendo prácticos, esperaré. No conozco a muchos que lean lo que a mí me gusta. A un precio aproximado de $200.00 pesos mexicanos, lo recomiendo si no se tiene otra cosa más interesante que leer. Peor es no tener que leer.
23 diciembre 2011
El abrelatas
Antes de pasar a ese punto, les cuento de qué trata el libro. Un asesino serial que le corta los genitales a sus víctimas (mata puros hombres) llama la atención de un periodista (protagonista, llamado Ángel Banderas) y ahí comienza la historia. El periodista Banderas, viene de una decepción amorosa, por lo que se encuentra deprimido, bebiendo un bar, se le antojan unos cigarros, va por ellos y en el camino compra un periódico de “nota roja” donde se menciona al mentado “abrelatas”.
Con ello, el autor comienza a entretejer la trama, escrita en presente y pasado del protagonista, que le permiten desarrollar para nosotros, las relaciones con demás personajes. Intercalados en lo vivido y lo que va viviendo, se meten los soliloquios del asesino. Con ello pretende darnos a conocer la motivación de sus actos. Como les había mencionado más arriba, es un libro de fácil lectura (no como el de Doris Lessing, “Instrucciones para un descenso al infierno”, por citar un ejemplo. Si alguien quiere ser mi exegeta, me hará un gran favor).
Y de los recuerdos del protagonista, nos vamos enterando de las amistades que le ayudaran en la confrontación final con el asesino. Como personaje secundario principal, tenemos a su mentor y amigo Camilo Sánchez Carioca, que además es un maestro del albur (o eso pretende el autor, con algunos visos de inteligencia). Están también, Fellini (un cerrajero), Simbad (un payaso, más bien descrito como mimo), Germán Guardia (médico legista), y la bella prostituta Alejandría Verano Duende, que resulta ser, en el pasado del protagonista, algo así como su novia. Yo he tenido la fantasía de tener una novia teibolera, sabe por qué (además de lo obvio).
Hay más personajes, pero me parece que esos son los más importantes, y claro el asesino. Creo que no hago mal si les digo que en realidad son dos asesinos. Lean el libro para que sepan porque son dos y cuál es la relación de ellos con los asesinatos. Pero retomando mi crítica, el autor, tiene un muy buen armazón, un buen esqueleto, pero falló a la hora de construir sobre el mismo. Por ejemplo, tomemos a la prostituta, con un nombre como el que le puso y la relación previa (que solo se menciona en un par de párrafos, como si hubiera otro libro anterior a este), uno espera mayor detalles de su motivación, como es que surgió la relación con Ángel, porque es prostituta, una descripción de cómo lleva su trabajo actualmente, si ha tenido otro amor en su vida, y un largo etcétera. Lo mismo ocurre con los demás personajes, incluso con el mismo Camilo (el mentor), del cual solo sabemos que es el hombre sabio del grupo (además de alburero y amante de los crucigramas).
Según mi parecer, el pastel no esponjó. Y es que la idea es buena, sobre todo que aquí, en México, donde seguramente tenemos asesinos seriales de sobra, prácticamente pasan con más pena que gloria. Fuera del caníbal de la guerrero, o la mataviejitas, casi no se conocen otros casos como por ejemplo el de Raúl Osiel Marroquín (el mata gays o el sádico) o Gumaro de Dios (un caníbal con esquizofrenia) cuyas vidas son interesantes (con respecto al tema de los asesinos en serie).
Aunque particularmente no me satisfizo del todo esta lectura, para aquellos interesados del tema de los asesinos en serie, es casi un deber leer esta obra, para tener más elementos sobre el tema. Es peor no tener que leer.
Como ultimo comentarío, me gustaría leer la obra en su edición original, para comparar si la nueva edicion es mejor que la original.
Autor: Cesar Güemes
Editorial: Ediciones Alfaguara
Recomendable: Si estas empezando en esto de leer libros, si eres un interesado en temas de asesinos seriales, si eres un interesado en temas de novela policiaca. Si no lo lees, no te pierdes de mucho; pero si en lugar de leer el libro vas a ver una novela en tv azteca o en televisa, no hay que pensarle !léelo¡
17 diciembre 2011
Inicio y fin. O viceversa
Pero al ser un consenso, el ambiente se respira a eso, cierres y aperturas. Se tiene la víspera de un nuevo comienzo, para hacer las cosas mejores, para superar lo que no pudiste superar en el círculo pasado. Ilusos, si no lo pudiste superar, lo más probable es que no lo puedas superar. Aunque, claro, hay sus excepciones.
Yo debería cambiar de cartera, deshacerme de una camisa y un tigre de peluche. Sin embargo, y por si no lo habían notado, no suelo hacer cambios (muchos) en mi vida cotidiana. La cartera la usaré hasta que se encuentre toda ajada (y como es de piel, yo creo que todavía le faltan un par de años para eso), la camisa, aunque me gusta mucho, casi no la uso, así que tampoco la voy a regalar o a tirar.
Lo único que hice, en tenor de un cambio, es bajar al tigrito. Se parece a mí. Tiene el ceño fruncido, pero es inofensivo. Ha dejado de estar en la parte trasera de mi auto, el cual dado mis circunstancias monetarias actuales, casi no uso, para pasar a formar parte del adorno de la casa. Yace entre don cangrejo y Kenny.
15 diciembre 2011
Trolljegeren
- Sí
- Nooooo (con matiz de incredulidad)
- …
- ¡Ahí va uno!
- ¡¿Lo filmaste, lo tienes?!
- Sí
13 diciembre 2011
Libre asociación
Permite que el manto
adelante la víspera
Déjeme conocer
aquello que solo es indicio
Para, para, para...
Y segundas partes…
Como se podrán dar cuenta, mi exabrupto es porque no encuentro las palabras correctas para decirles lo chingonsisisisisisma que esta ésta película. Esos brasileños, aparte de hacer viejas bien sabrosotas, hacen buenas películas. Bueno tal vez exagero, pero “Ciudad de Dios” tampoco tiene mamá.
Esta película tiene casi de todo, de cierta manera, y para que puedan ir entrando en contexto, podría equipararse con la película mexicana “El infierno”. Más o menos manejan el mismo tipo de problemática social, como el narcotráfico, ejecuciones, balas, corrupción.
Pero ambas películas tienen algo que se requiere para ser una buena película: personajes entrañables. En “Tropa de Elite” tenemos al ahora Teniente Coronel Roberto Nascimento, destacado miembro del BOPE, que por razones que ese explican en la película, trabaja como Subsecretario de Seguridad del Gobierno de Río de Janeiro, ocupando un puesto muy alto para ser un policía.
09 diciembre 2011
No estoy interesado en vivir
Que siempre sí
Y es que desde que vi a Stana Katic en el papel de la detective Kate Beckett se me hizo injusto que en una sola mujer se conjuntaran belleza, inteligencia, carisma. Pero siempre no, la perfección solo existe en la mente de uno. En la vida real, siempre hace falta algo. O sobra algo. En el caso de Stana Katic, apenas un par de milímetros de cartílago, carne y piel, sobrantes de su nariz para hacerla perfecta.
09 octubre 2011
El niño de la foto
Por más me devano los sesos, no logro entender porque está feliz. ¿Cuántos años tiene en esa foto? ¿6, 7, 8 años? No lo recuerdo. Tengo enmarcada esa foto en mi cuarto, en ese pedazo de espacio terrenal que puedo considerar como mío, aunque todo mundo sabe que uno nada tiene, todo es temporal. Algún día, tarde o temprano, ya no podré reclamar eso que considero como mío. Está bien, lo acepto, es mío, aunque en realidad no lo sea. Espero me entiendan.
Mi mamá me respondió con otra pregunta “¿Te sientes bien? ¡Pues claro que eres tú! ¿Quién más podría ser?” Hummm, pues sí ¿Verdad?, ¿Quién más podría ser? Así pues, a menos que mi propia madre confabule en mi contra, no hay vuelta de hoja, ese niño solía ser yo hace, me parecen, eones de años.
18 septiembre 2011
No me gustan los zapatos nuevos
01 septiembre 2011
El proveedor
El sicario
- “Que pedo, si aquí estoy, en la primer columna del mercadito, sí, entrando por el palacio municipal”
El sentenciado
31 agosto 2011
Mi lamparita
Pero he de aceptar que hoy en día, no viviría en una colonia como en la que entonces viví. Aunque de ello dependiera mi trabajo. Y comentaba que era hijo único, y como mis padres trabajaban todo el día, me la pasaba mucho tiempo solo. Creo. No me quejo, podía ver la tele todo el día, brincar en las camas, comer cuanto confleik quisiera. Comida y entretenimiento no faltaban en mi hogar de entonces.
¿Qué probabilidades habría de que me encontrará con mi lamparita en una ciudad tan grande como lo es la ciudad de México?
25 agosto 2011
Del linchamiento mediático
Desde que supe del programa (BigBrother) me hice el prejuicio que los posibles participantes no podrían considerarse personalidades normales, donde normalidad debe entenderse como la personalidad que te permite desarrollarte, en términos generales, en el nicho social donde te encuentres, sin mayores complicaciones sociales (es decir, no ser un ladrón, asesino, extorsionador, etc., y tener un trabajo que te permita mejorar la situación social de donde te encuentres y vivir bien)
Aunque la mayoría de los participantes han pasado sin pena ni gloria, hay algunos casos que, supongo, a pesar de no quererlo, siguen en el BigBrother. Tal es el caso de la triste inspiración de esta entrada.
Y es que al ver el video, mi primer sentimiento fue de indignación, para luego pasar a una empatía y posterior frustración con la policía. Indignación por que el comportamiento de las protagonistas ameritaba la aplicación de la ley.
Las protagonistas, que en un acto inverso de clasisismo han sido catalogadas como “ladies de polanco”, le mientan la madre, no nada más a una persona, que la acción por sí misma es deleznable, sino que además le faltan el respeto a la autoridad. Y aqui viene otra reflexión: Si cinco policías no pueden someter (que la ley los habilita para tal acción) a dos personas ebrias ¿Qué podemos esperar de su actuar en contra del crimen organizado? ¡Tengo miedo!
Y he aquí la falta mas grave de la policía, pues falla en uno de sus objetivos principales, que es la de proporcionar seguridad a la población. Y fallan porque dejan ir a un par de personas alcoholizadas, que bajo prácticamente cualquier situación, no están capacitadas para manejar un auto de más de 1 000 kilogramos en una ciudad con tantos habitantes. Esta es, en mi opinión, la mayor falta de la actuación policiaca en este caso. Y por supuesto que deberían llamarles la atención.
Y digo que sentí empatía por la policía, porque a todas luces se nota la total falta de capacitación para manejar una situación como la presentada. De cinco, no hacen uno. Y sin justificarlos, tal vez el verdadero responsable de esta falta de capacitación, es la misma institución policial. Si el mismo policía no se cree la investidura (porque sí señores, es una investidura) de representante de la legalidad (uno de tantos, como los abogados, jueces, etc.) que tiene al portar el uniforme y le da el respeto debido, como espera que los ciudadanos les tengamos respeto al uniforme.
Pero como escribía mas arriba, tal vez no es su culpa. Y no importa que por ganar lo que ganen (no sé cuanto ganen, ¿Cinco mil, diez mil pesos?) no deban de imponer su autoridad, no la autoridad de ellos como personas, si no la autoridad de la ley, a la que representan. Y es que la ley, como tal, es un ente abstracto, por eso es necesario que una persona se invista de tal autoridad y la represente lo mejor humanamente posible. Y para ello, se requieren de personas que estén convencidas y crean en ese ente abstracto. De más esta decir que esa situación pocas veces se presenta.
Y por eso sentí frustración, frustración de saber que la policía, y en general prácticamente todos los cuerpos de seguridad pública, no están capacitados en su actuación, no tienen tácticas de disuasión, no tienen salud física,ni mental y muchas veces son a la vez, delincuentes. ¡Tengo miedo!
Ahora bien, digo que Azalia no ha salido del BigBrother porque una persona en aislamiento social, tiende a volverse muy agresivo. Es sabido que el alcohol suprime la actuación del Yo y del superYo. Es decir, suprime los mecanismos que tenemos todos los seres humanos para “comportarnos” en sociedad. Al suprimir esos sensores del comportamiento, queda expuesto el inconsciente, principalmente representado por el Ello, el cual contiene el lado oscuro de nuestra personalidad. Así pues, en términos prácticos, sale nuestro diablito a hacer de las suyas.
Y en el caso de las “ladies de polanco” tienen una cantidad de frustraciones que les provoca una angustia que a su vez se refleja en una agresividad a flor de piel, que cuando su Yo y superYo quedan anulados, sale a relucir en todo su esplendor. Pero además de sus frustraciones, tienen una conformación mental psicótica. El término psicótico no indica otra cosa que viven una realidad interna (propia y personal) que no se equipara con la realidad externa (que todos compartimos). Psicóticos famosos son por ejemplo el ex-presidente Vicente Fox, su esposa Marthita y en general todos los ex-presidentes y otros tantos políticos, que no viven en el mismo país que el resto de los mexicanos.
Y digo que tienen conformación psicótica porque las “señoritas” se comportan como si ellas fueran las ofendidas, cuando en realidad son las que ofenden. Esto se ve reafirmado en el segundo 36 del video compartido más arriba, donde la de blanco, identificada como Azalia Ojeda, un una situación psicótica, toma al policía y le dice que muestre su rostro a la cámara !Cuando ella es quien debería de esconderse¡
Es decir, ellas creen que están siendo extorsionadas por la policía y pretenden dejar evidencia en video de la manera en la cual fueron “vejadas”. Psicosis pura, hasta parece material de clase de psicología.
“Investigador” que es uno (eufemismo para no tildarme de “chismoso”), me puse a leer los comentarios del twitter. Lapidación virtual (virtual no por su inexistencia, que sí existe, virtual por ser expresada en el twitter). Desmedida, desproporcionada y muchas veces injustificada. Y no es que sea fan de la “negra”, es más, me cae “gorda” y eso que ni la conozco. Pero de sirvienta (¿por qué ser sirviente es una ofensa?), lesbiana, obesa, machorra, fea, naca, analfabeta, puta, y otro sin fin de epítetos no la bajan.
Voy a confesar, hasta yo metí mi twitt (aumentando el trendtopic), uno fue mi comentario a un comentario de un defensor de la “negra” que palabras más, palabras menos, la justificaba por ser mujer (si yo fuera mujer, creo que me sentiría ofendida por ese comentario). Y otro fue un twitt al secretario de seguridad pública del DF, con referencia a que él esta combatiendo la corrupción y yo le digo que la actitud tomada por la policía en el caso de Azalia era un tipo de corrupción. Si señor, la falta de actuación cuando debe de actuarse, es una falta por omisión y es un tipo de corrupción.
Al final, comparto estas reflexiones con ustedes mis asalariados lectores, del porqué me impacto la lapidación mediática de la que es objeto la “negra”. No justifico su actuar, que se ejerza la ley, que se le sancione como deba de ser sancionada. Pero hasta ahí. Y esta mujer, debería aplicar lo de “calladita te ves mas bonita”, ya que nada mas retorno al twitter para tratar de justificarse y volvió a ser trendtopic.
Y es que la víctima de tantos ataques, muchos vejatorios y evidentemente agresivos, es una expresión, creo, de un cansancio colectivo (¿Será este el tan cacareado inconsciente colectivo Jungiano?) de la sociedad mexicana, cansada de ser pobre, de tener trabajos que no le satisfacen, de malos salarios, de malos políticos que toman como objeto de escarnio la falta de modales de una persona (ebria), que tiene la mala (en estos momentos) fortuna de ser “famosa” y comportarse como lo hizo. De la otra involucrada en el video, nadie habla. Yo al menos no he encontrado referencias de su nombre y todos la ubican como la “amiga”.
Si toman, no anden haciendo desfiguros, que el cansancio colectivo esta cabrón.
21 julio 2011
cuento viejo
-Que calle tan vieja y tétrica.
Pensó para sí Julián. Julián estaba de turista por aquel pueblo, “mágico”, le habían dicho.
-“Mágico”, ja, más bien viejo y decadente.
En ese instante escucho un gemido, un grito ahogado. Julián no es de las personas que creen en lo sobrenatural, vaya, ni siquiera es religioso; pero sí que les temía a sus congéneres, los “vivos”, esos sí que hacen daño, sobre todo cuando los impulsa la codicia y el odio.
-Bueno, buscabas aventuras, ¿O no Julián?
Pensó para sus adentros. Y armándose de valor, con paso sigiloso se acercó a donde creyó que se encontraba la fuente de aquel gemido. Lo que vio dejó sumamente sorprendido: una mujer delgada, estética, de piel cobriza, con una larga y negra cabellera se encontraba sobre un hombre, alto, fornido, de bigotes y barba. En realidad se encontraba mordiendo ávidamente el cuello de aquel hombre, su víctima a todas luces.
-¿Un vampiro, en México, en pleno desierto?
Ese pensamiento dejó muy sorprendido a Julián. Ciertamente era imposible, por favor, ¡Los vampiros no existen!
Sin embargo, la escena completa incluía la boca de la mujer llena de sangre y el sujeto, entre estertores, cada vez respiraba con mayor dificultad, produciendo unas exhalaciones que a Julián le provocaron mucho temor.
La mujer, con un instinto animal, sintió la presencia de aquel extraño. Por un momento dejó de succionar el cuello de su presa y agudizó sus sentidos. Julián sintió que la mujer se había percatado de su presencia.
Un frío indescriptible sacudió el cuerpo de Julián, paralizándolo por completo
-¡No es posible, los vampiros no existen!
Se repetía una y otra vez, sin poder convencerse así mismo. La mujer-vampiro dejo a su presa, de cualquier manera ya no tenía oportunidad alguna de ser salvado, aunque Julián tampoco estaba en la posibilidad de hacer algo al respecto. Él continuaba sin poder moverse; ahora respiraba con dificultad, presa de un miedo indescriptible, su cerebro no podía unir la realidad que sus ojos observaban con el sistema de creencia que poseía. Después de todo era un convencido nihilista.
Ahora la entidad enfocaba toda su atención en Julián, que comenzaba a dudar de su cordura.
-Debo estar bajo el influjo de alguna droga, que inadvertidamente consumí en la comida o en cervezas que tomé en aquella cantina de mala muerte.
Se decía en un vano intento de sacudirse aquella visión extrema.
La entidad se acercó al cuello de Julián que a pesar de sus esfuerzos no podía moverse, ni siquiera para intentar cubrir su cuello, que fue el único objetivo de la vampiro. Al estar a escasos centímetros del cuello de Julián, la vampiro emitió un poderoso e indescriptible rugido, nunca antes oído por Julián; un rugido cavernoso, gutural y de primitiva procedencia, que contribuyó a dejar todavía más indefenso a Julián.
Sin embargo no llego a consumar la mortal mordida, a pesar que Julián no ofrecía resistencia alguna. Julián no sabía la razón de aquel proceder. La mujer-vampiro olisqueaba con desenfado y cierta curiosidad el cuello de su nueva presa, hasta llegar a colocar su rostro a la altura de Julián.
-¡Que hermosa es!
Pensó al instante que vio aquel rostro, casi humano, de no ser por los ojos inyectados de sangre. Los labios hinchados rojísimos, y el olor, el olor a mujer, vampiro, pero mujer a fin de cuentas lo embriagó en una extraña mezcla de eros y tanátos, sexo y muerte, vida y muerte. Esas son de las pocas cosas puede no puede resistirse el ser humano.
La mujer vampiro, leyó su mente o tal vez, debido a sus incrementados sentidos, a sus sentidos extras, supo que Julián, aún considerándose un hombre muerto, no podía evitar sentir atracción por ella.
La mujer vampiro le sonrió, primero de manera juguetona, después como una consumada amante, haciéndolo sentir deseado.
Julián respondió a las acciones de la vampiro y no pudo evitar tener una erección.
Hombre y mujer, particularmente en este caso, hombre y vampiro, cayeron presa de un deseo incontrolable de sexo. Julián estaba como drogado, embotado, tal vez por efecto del olor de la mujer vampiro, tal vez porque se sabía ya muerto.
¿Cuanto tiempo duro aquello?, Julián no lo recordaba. Se despertó y se notó medio desnudo. Su ropa se encontraba cerca de donde yacía tendido. Ni la mujer vampiro ni el cadáver del otro hombre se encontraba a la vista, además ya estaba clareando, y según la creencia un vampiro no puede andar bajo la luz del sol. Se apresuró a vestirse, no fuera ser que los policías lo confundieran con un borracho y lo metieran a la cárcel.
Aunque para esos momentos le eran irrelevantes estas cuestiones tan simples, tan sosas. Comparado con la noche anterior, cualquier otro evento le iba a parecer tan insustancial.
Desde ese día Julián se ha vuelto más osado, obsesivo de las salidas nocturnas, esperando volver a encontrarse con ella, con esa mujer-vampiro; tal vez le pida que lo convierta en uno como ella, y tal vez ella acepte. Después de todo no lo mató, o bueno sí, pero de placer.
El último día de mi vida (II y final)
Advertencia: El contenido del siguiente texto trata sobre el suicidio, desde mi punto de vista, por lo que no es la opinión de un experto y...
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Es curioso lo que uno aprende de los blogs de otros. Desde el momento en que inicié el mío, hace ya dos años, había decidido que no iba a po...
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Estaba viendo el tuiter (ahora “equis”, pero yo le voy a seguir diciend o tuiter ) y me llamó la atención una pequeña controversia [1] so...
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