Casí no veo la tele. En principio porque ya cancelé el cable, snif!. Y en seguida del principio porque mi antena de conejo no agarra bien los canales públicos, necesito una antena aérea y no pues tengo que ir a comprarla, cargarla e instalarla. Así que me tengo que conformar con el 11 (bueno este canal si lo veía también cuando tenía cable), el 22, el 28 y el 40. Hasta eso no esta tan mal. En el 28 comencé a ver una serie llamada naval csi y me gustó mucho, sobre todo por
esto. Y bueno de cuando era estudihambre me quedo la costumbre de tener el radio o la tele prendida nada más para no sentirme tan solito. Total que el día de antier vi una serie o documental o sabe como categorizarlo sobre unos policías –en la vida real- que me parece son de la sociedad protectora de animales.
Se me hizo bien curioso, hagan de cuenta que un policía de la ahora extinta AFI se presenta, en su sacrosanto hogar, junto con su compañero en su flamante y discreto vehículo a hacerle una llamada de atención con respecto a lo descuidado que luce su mascota, que póngale sus curitas en las heridas, que si donde duerme, que si su perro se ve bien desnutrido. Total que lo amenazan con quitarle la custodia -jajajaja- de su mascota si no cumple con lo solicitado. Y claro, regresan un día después para ver los avances en las indicaciones solicitadas.
Eso es lo que se me hizo curioso. Porque la “policía de los animales” va en patrullas que envidiarían varias agrupaciones policiales mexicanas, llevan sus armas de cargo, su uniforme, están en forma. Hagan de cuenta un extinto AFI. Hasta redadas hacen. En el capítulo que vi, andaban cazando a unos sujetos que hacían peleas de gallos.
Y por mí está bien. Adoro los animales, sobre todo los perros. Bueno en realidad me gustaría tener de mascota a un tigre o un león, pero creo que sería un tanto complicado amaestrarlo. Donde no le parezca algo o se enoje un gatote de esos, si me parte, literalmente, en pedacitos.
Así que tengo perros por mascotas. También tuve gatos, pero como los perros que me gustan son del tipo pastor alemán o pointer pues a los gatos se los comen. En serio, en el patio de la casa de mis padres (es una falta de responsabilidad tener un perro de ese tamaño en la ciudad) ya encontré varios esqueletos de lo que espero sean gatos. Huesos de humanos no son, eso es seguro.
Lo que se me hizo curioso del programa televisivo fue la existencia de una agrupación policial dedicada al bienestar de un animal que en principio no se puede quejar. Eso está bien, pero tan sólo de pensar en algo semejante en México me llegó de pleno una imagen bizarra. Nosotros con tantas carencias y necesidades no podríamos (o no deberíamos) tener una policía de ese tipo. Sin embargo no sean inhumanos y si tienen mascotas, del tipo que sean, trátenlos con respeto, amor y cariño. Los perros son bien chidos, echan desmadre, te hacen caravana así te hayan visto hace cinco minutos, y nunca de los nuncas se atreven a levantar su poderosa dentadura en tu contra, así los maltrates. Yo quiero ser perro, sin bien nobles o weyes. De cualquier manera lo prefiero a ser humano.
Y sí, la “policía de los animales” (disculpen no vi como se llamaba el programa) se encuentra en los Estados Unidos de Norteamérica.
PD: Hoy puse dos entradas (la presente ya la había escrito, pero no publicado), lean también la de abajito, es sobre una recomendación de libro.